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Lista por horario: cómo armarla y cobrar en la puerta sin lío

· 3 min de lectura

Toda productora vivió esta escena: 00:20, fila en la puerta, alguien jura que llegó "antes de las doce", el de la puerta no sabe si cobrarle R$ 20 o R$ 40, y la fila se frena mientras dura la discusión. Al final de la noche nadie sabe bien cuánto entró.

La lista por horario es una de las herramientas más potentes de la noche, pero solo funciona si la regla es clara y el cobro es automático. Así la armás.

Qué es la lista por horario

Es una lista en la que el precio depende de la hora a la que llega cada persona. El que llega temprano paga menos (o entra free); el que llega tarde paga más. Un ejemplo simple:

Hora de llegada Precio
Hasta las 00:00 Free
00:00 a 01:30 R$ 20
Después de las 01:30 R$ 35

Por qué funciona

Llena el lugar temprano. Una fiesta vacía a las 23:30 espanta al que llega después. Un precio más bajo al principio genera movimiento, y el movimiento atrae gente.

Reparte la fila. En vez de que todos lleguen a la 01:00, la llegada se distribuye a lo largo de la noche. La puerta lo agradece.

Sube los ingresos sin subir el precio pleno. El que viene tarde y no tiene problema en pagar más, paga. El que mira el precio viene temprano. Cada uno encuentra su lugar.

Cómo armar las franjas

1. Empezá por la hora que querés llenar. Si la pista tiene que estar llena a las 00:30, la franja más barata tiene que terminar cerca de esa hora.

2. Usá pocas franjas. Con tres suele alcanzar. Si hay más, el público no se acuerda de la regla y la puerta se confunde.

3. Dejá un salto de precio que valga la pena. Si la diferencia entre franjas es de R$ 5, nadie cambia de horario por eso. El escalón tiene que pesar en la decisión de salir de casa.

4. Definí qué pasa con el que no está en lista. ¿El que llega sin nombre paga el precio de puerta? ¿Hay un horario límite para entrar por lista? Escribilo antes de difundir.

5. Comunicá la regla igual en todos lados. Flyer, historia, mensaje del promotor y página del evento tienen que mostrar las mismas franjas. Si no coinciden, se arma la discusión en la puerta.

Los errores que más problemas traen

Cobrar a ojo. Si el de la puerta decide "casi las doce, dale, pasá", cada noche tiene una regla distinta y el público aprende que se puede negociar.

El reloj de cada uno. El celular del de la puerta, el del cliente y el del promotor nunca marcan la misma hora. La regla necesita un solo reloj.

Lista en papel o en planilla. Nombres repetidos, nombres mal escritos, listas de tres promotores distintos que no se hablan entre sí. Sumale el apuro de la fila y el error está garantizado.

No saber cuánto va a entrar. Sin registro de quién entró en cada franja, la productora se entera de lo que dejó la puerta recién al día siguiente, y sin poder chequearlo.

Cómo hacerlo sin dolores de cabeza

El secreto es sacarle la decisión de las manos al de la puerta. Cuando la persona llega, el ingreso queda registrado con la hora exacta, y el sistema ya muestra cuánto cobrar según la franja. Sin discusión y sin el reloj de nadie.

En PartyOS, la productora arma las franjas que quiera, con horario y precio, y puede dejar franjas free o "a criterio de la puerta". En la noche, el de la puerta escanea el QR del invitado y, con el escáner conectado, el sistema registra la hora de llegada y muestra en pantalla el precio exacto de esa franja. Y en el reporte del evento, la productora ve el estimado de lo que recaudó la puerta, calculado con la hora de ingreso de cada invitado de la lista.

Armá tu lista por horario en PartyOS →

Preguntas frecuentes

¿Cuántas franjas conviene usar?
Tres es el número que funciona en la mayoría de las fiestas: una para llenar temprano, una para la hora pico y una para los que llegan tarde.
¿La lista por horario funciona junto con la anticipada?
Sí. La anticipada te asegura ingresos antes de la fiesta; la lista llena el lugar y genera ingresos en la puerta. Muchas productoras usan las dos.
¿Y si alguien llega justo en el minuto del cambio de franja?
Por eso la hora tiene que registrarla un sistema, y no el de la puerta. La regla es la misma para todos.

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